|
5 de mayo de
1997, lunes. Por primera vez, en el ranking mundial de la ATP
aparecía Guillermo Coria, tenista santafesino de 15 años, puesto
1.302. En ese entonces el mejor argentino era Hernán Gumy, 51º,
escoltado por Franco Squillari, 100º, y Javier Frana, 104º. Hoy,
otro lunes, pero diez años y pico después, ‘El Mago’ abandonará
por segunda vez en su carrera el Top 1.000; la anterior fue en
noviembre de 1999. Sin partidos jugados esta temporada, y con
una derrota en la primera ronda de un challenger como último
antecedente, precedido éste por un debut y despedida en el US
Open de 2006, el hincha fanático de River Plate aparecía en el
puesto 900 la semana pasada y hoy debería restar unos cinco
puntos para ubicarse en torno del 1.050 del escalafón
internacional.
Mayo, junio,
julio y agosto de 2004 tuvieron a Coria como número 3 del mundo,
por detrás del suizo Roger Federer y el estadounidense Andy
Roddick. El 7 de junio de ese mismo año, David Nalbandian
alcanzó el número 4, y Gastón Gaudio el 10. Dos de los cuatro
mejores jugadores del mundo eran argentinos, tres de los
integrantes de ‘La Legión’ aparecían en el exclusivo Top 10.
Se trataba
de los tres tenistas albicelestes que habían copado las
semifinales de Roland Garros 2004, a quienes debía sumarse Paola
Suárez, semifinalista entre las mujeres, también Top 10 por esos
días. En caballeros el único que ‘falló’ fue Juan Ignacio Chela,
eliminado en cuartos de final por el británico Tim Henman.
Después, en la instancia de cuatro, Coria vengó a Chela y Gaudio
dio cuenta de Nalbandian. En la final, que será recordada
-independientemente del desarrollo- como uno de los momentos más
gloriosos del tenis nacional, el de Temperley superó al de
Rufino, 0/6, 3/6, 6/4, 6/1 y 8/6.
A los pocos
días ‘apareció’ el hombro, la operación, el parate, el retorno,
el descenso. A partir de septiembre de 2004, Coria alternó entre
los puestos 4, 5, 6 y 7, posición en la que finalizó la
temporada, luego de jugar el Tennis Masters Cup de Houston, tras
más de tres meses y medio de inactividad; perdió sus tres
encuentros y no ganó ningún set.
En abril de
2005 abandonó por primera vez en casi dos años el Top 10 que
había alcanzado el 19 de mayo de 2003. Sin embargo, con ascensos
y descensos siempre dentro del grupo de élite, concluyó octavo
en el escalafón y disputando el Masters que ganó Nalbandian en
Shanghai, China -volvió a perder sus tres encuentros-. Fue un
muy buen año, con título en Umag y finales perdidas ante Rafael
Nadal en los Masters de Montecarlo y Roma, al igual que en
Beijing.
Pero las
dobles faltas ya estaban presentes. El juego, que se iniciaba
mal -desde el saque-, no transmitía seguridad. Los puntos se
iban rápido y se generalizaba el fastidio. Coria no era Coria.
El lo asumía en público, pero se mostraba tranquilo, en pos de
solucionarlo. Aunque el tiempo siguió corriendo, y desde la
final que perdió en septiembre de 2005 ante Nadal, en Beijing,
apenas tres veces ganó más de dos partidos seguidos.
El año
pasado cayó en la tercera ronda del Australian Open y fue
cuartofinalista en el Masters Series de Montecarlo; otra vez se
cruzó con Nadal. Hizo tercera ronda en Barcelona y después, esta
vez sí, la debacle total: cuatro derrotas consecutivas en rondas
iniciales, entre ellas los Masters de Roma -había sido
finalista- y Hamburgo. En cuartos de final de Amersfoort,
Holanda, le ganó a Agustín Calleri, su última victoria, en julio
del año pasado. En semis abandonó ante el serbio Novak Djokovic
(2/6 y 0/1) y luego otras cuatro derrotas: Umag, Croacia -llegó
como campeón-; retiros en Sopot, Polonia, y el US Open (2/3 ante
el estadounidense Ryan Sweeting, número 495 del ranking); y la
eliminación en el challenger de Szczecin, Polonia, en
septiembre. Estaba 83º en el ranking, pero no volvió a jugar.
‘El Mago’
dejará el Top 1.000, la cara opuesta de los nueve títulos del
circuito mayor que ganó a lo largo de su carrera (es el
argentino más laureado de los que están en actividad) y,
principalmente, la cara opuesta de ese tenis exquisito que lo
transformó en el mejor sobre polvo de ladrillo -antes de Nadal,
obvio- y con el que logró en poco tiempo sumar tantos adeptos
como detractores.
Sin embargo,
por suerte, el ranking no dice todo; más bien, dice poco. Hace
un año, Guillermo Cañas, suspendido por doping, ni siquiera
formaba parte del escalafón. ‘Willy’ volvió con todo, se
reincorporó al circuito en septiembre, disputando torneos
challengers, y hoy ya mira de reojo a los Top 10.
Sin duda, el
caso de Coria es distinto, pero no imposible de revertir. A
Cañas lo alejaron de los courts en un altísimo nivel, y él
retornó con la necesidad de mostrarle al mundo la injusticia.
‘El Mago’, quien en 2001 también fue sancionado por doping
(luego se lo declaró inocente y este año le ganó un juicio al
laboratorio que le proveyó el suplemento vitamínico), fue
‘sacado’ de las canchas por él mismo, por su propio tenis. Eso
sí, la técnica y la visión del juego pueden olvidarse, pero no
perderse. Y de cara al futuro, el santafesino todavía tiene
ventaja: depende de él y de su propia gente volver y, lo más
importante, disfrutar, para que disfruten todos.
Menú Principal Contactos:
Sugiera un
sitio -
Gastón M. Luppi
La
Plata, República Argentina
Ultima
actualización: 05.00 GMT - 16 de agosto de 2007
|